Cesta cerrada, tarjeta regalo o que cada uno elija: qué regalar a tu equipo por Navidad
Depende del equipo. La cesta cerrada es lo más sencillo, pero alguien siempre se queda con lo que no puede comer o no bebe. La tarjeta regalo deja elegir de todo, pero se parece más a dinero que a un regalo. Que cada persona monte su cesta junta las dos cosas: es un regalo que se abre en la oficina y lleva lo que le gusta a cada uno. Desde 35 € por persona, con IVA, montaje y entrega.
Las cuatro formas, de un vistazo
| Formato | Quién elige | Alergias, dietas y alcohol | Trabajo para la empresa |
|---|---|---|---|
| Cesta cerrada | La empresa: la misma para todos | Hay que encargar cestas especiales o alguien se queda con lo que no puede tomar | Elegir un modelo y dar la dirección |
| Varios lotes a elegir | Cada persona, entre unos pocos lotes ya hechos | Mejor, si hay un lote para su dieta | Recoger qué lote quiere cada uno, o que lo haga el proveedor |
| Tarjeta regalo o cheque | Cada persona, lo que quiera de la tienda | Sin problema: cada uno compra lo suyo | Comprar las tarjetas y repartirlas |
| Cada persona monta su cesta | Cada persona, producto a producto, entre 154 productos | Filtra por su dieta y ve los alérgenos de cada producto | Mandar la lista de personas: los enlaces, el montaje y la entrega son nuestros |
La cesta cerrada
Un modelo, tantas unidades como personas. Es lo más rápido de encargar y todo el mundo recibe lo mismo.
El problema llega al abrirla. El que no bebe se lleva dos botellas de vino. La compañera celíaca regala los turrones. El vegano no toca el embutido.
Va bien si el equipo es pequeño y todos coméis de todo.
Varios lotes a elegir
El proveedor ofrece unos cuantos lotes y cada persona se queda con uno. Resuelve buena parte de las dietas, si hay un lote pensado para cada una.
Pero cada lote sigue siendo cerrado: si te gusta el queso de uno y el chocolate de otro, tienes que escoger.
La tarjeta regalo
La libertad total: cada uno gasta el saldo en lo que quiere. Nadie se queda con nada que no pueda tomar.
A cambio, no hay nada que abrir. Muchas acaban en la compra de la semana, y lo que se recuerda es la cifra, no el regalo.
Que cada persona monte su cesta
Es lo que hacemos nosotros. Cada persona recibe un enlace, ve su saldo en puntos (nunca en euros) y llena su cesta desde el móvil, en un par de minutos, con lo que le apetece de 154 productos. Nosotros la montamos y la llevamos a la oficina.
Lo que pide a cambio: el email o el móvil de cada persona y que cada uno dedique esos dos minutos. A quien no elige le preparamos una cesta equilibrada con sus puntos, así que nadie se queda sin la suya.
Y luego, en la oficina, se oye otra pregunta: «¿Y tú qué te has pedido?».
Cómo decidir en un minuto
- ¿Coméis todos de todo y nadie deja de beber?Una cesta cerrada os sirve.
- ¿Hay alergias, veganos o gente que no bebe alcohol?Mejor que cada uno elija, entre lotes o producto a producto.
- ¿Queréis que se note que es un regalo de Navidad y no dinero?Una cesta antes que una tarjeta.
- ¿Cada persona trabaja desde su casa?Pregúntanos antes: nuestro precio incluye la entrega en las oficinas de la empresa, en Cataluña y en la Comunidad de Madrid.
